Ante los cambios que se abordan en el Consejo de
Administración, desde UGT afrontamos esta nueva
etapa con la mirada puesta en el futuro y en la
necesidad de seguir fortaleciendo el proyecto de
Telefónica.
Para UGT transformar debe significar crecer. Crecer
en actividad, en capacidad tecnológica y en
oportunidades, pero también consolidar el empleo y
garantizar el futuro de las personas que hacen
posible Telefónica. La simplificación, las sinergias o
los nuevos modelos operativos deben convertirse en
palancas para reforzar el negocio y generar nuevas
oportunidades, situando siempre a las personas en el
centro de esa transformación.
Telefónica afronta importantes desafíos durante los próximos años: la Inteligencia
Artificial, la automatización, la evolución de las redes, los nuevos modelos de
negocio, la transformación del B2B y B2C y un mercado europeo cada vez más
exigente. UGT compartimos la necesidad de que Telefónica afronte estos retos con
ambición y mirando al futuro, porque una compañía capaz de crecer, innovar y competir
es también la mejor base sobre la que construir empleo estable, de calidad y con
futuro.
Precisamente por ello, UGT defendió desde el inicio que la estrategia empresarial
y la estrategia laboral debían avanzar en el mismo horizonte temporal. Si el Plan
Estratégico establecía la hoja de ruta de Telefónica hasta 2030, entendíamos
imprescindible que las personas trabajadoras dispusieran también de un
marco de estabilidad, derechos y garantías hasta 2030.
Hoy, ante un nuevo escenario de transformación, esa estrategia cobra todavía más
sentido. La extensión de los marcos laborales hasta 2030 no es únicamente una
cuestión de vigencia temporal: supone dotar a las plantillas de certeza y protección
ante los cambios que sabíamos que llegarían durante la ejecución del Plan
Estratégico. Transformación empresarial y estabilidad laboral no deben ser conceptos
antagonistas, sino elementos que tienen que avanzar conjuntamente.
UGT animamos a Telefónica a continuar por la senda del crecimiento, la
inversión, la innovación y el desarrollo de nuevas capacidades, aprovechando
todo el potencial y el conocimiento existente dentro del Grupo. Los desafíos derivados
de la IA y de la digitalización deben convertirse en oportunidades para evolucionar
profesionalmente, desarrollar nuevas competencias e impulsar la empleabilidad,
apostando por la formación, el reskilling y la movilidad interna.
UGT seguirá acompañando la transformación de Telefónica desde el diálogo y
la negociación, pero también desde la defensa firme del empleo y de las
condiciones laborales. Queremos una Telefónica más competitiva y preparada para
el futuro; y queremos que ese futuro se construya con sus plantillas. Tenemos
garantías hasta 2030 porque anticipamos que los próximos años serían años
de transformación. Ahora toca convertir esa transformación en crecimiento,
oportunidades y futuro para todas las personas que forman Telefónica.