Cada 8 de marzo, desde UGT Comunicaciones y Cultura, nos detenemos para tomar impulso. En un sector que define cómo nos comunicamos y cómo entendemos el mundo, la igualdad no puede ser un lema vacío, sino el motor de nuestra actividad diaria. Celebramos hoy los avances conseguidos con el esfuerzo colectivo, conscientes de que el sindicalismo feminista es, ahora más que nunca, el mejor cortafuegos contra la intolerancia y el odio.
Tenemos razones para el optimismo. El reciente Marco Social firmado en Telefónica por iniciativa de UGT es la prueba de que el diálogo social da frutos reales, blindando derechos que hoy son referencia en el sector. Este éxito no es un caso aislado: se suma a un contexto donde, gracias a la última Reforma Laboral, el empleo de las mujeres ha crecido un 16,3%. Hoy hay más mujeres trabajando y afiliadas que nunca en nuestra historia, alcanzando los 10,4 millones de ocupadas.
Sin embargo, no podemos bajar la guardia. Detrás de las grandes cifras aún se esconden realidades que nos preocupan: 6 de cada 10 personas en paro siguen siendo mujeres y la brecha salarial sigue existiendo en nuestro país. La igualdad es una conquista que requiere vigilancia diaria; nada de lo avanzado es irreversible si dejamos de protegerlo a través de la negociación colectiva y los planes de igualdad.
Esa vigilancia es hoy más necesaria que nunca ante el auge de discursos negacionistas. Como señalamos en nuestro Manifiesto Conjunto, negar la brecha salarial o la violencia machista es intentar borrar una realidad que afecta al 43,7% de las trabajadoras en algún momento de su vida.
Desde UGT Comunicaciones y Cultura buscamos el avance compartido. Por eso, reafirmamos nuestra invitación al diálogo con las empresas y patronales. La igualdad real no es solo un derecho, sino un activo que hace que nuestras empresas sean más justas, modernas y competitivas. Este 8 de marzo, te invitamos a sumar tu voz a la nuestra. La fuerza para frenar cualquier retroceso nace de la unidad y del conocimiento de nuestros derechos. Solo así seguiremos construyendo un futuro donde el talento se reconozca sin sesgos y el trabajo sea un espacio libre de cualquier tipo de violencia y discriminación.
